Ah! si. Tu dulce claridad. Puede al vagar por las alturas montañosas o gravitar por los prados, bañando y fortaleciendo, por los rayos de tu luz, esta vida mía.
Te he visto borrando todo tormento por saber. Se ha secado las ansias de mi vida en la fuente de tu vida; gota a gota. Cada trabajo cada esfuerzo tuyo a formado en mi un maravilloso por venir.
Es entonces que las palabras toman su sitio, forman la imagen acústica que acude a mí. Miro no solo tu devenir sino nuestro porvenir. Gracias. Gratitūdo.
Es este sentimiento que nos obliga a estimar el beneficio o favor que se nos has hecho o has querido hacer, y a corresponder a él de alguna manera. Y todo queda tan corto. Ante tu sacrificio todo se vuelve tan banal.
Mi ser. Nudo, cúmulo personal. Solo algo se, algo a tomado todo su sentido y es tu caricia sobre mi. Mas aya de tu tierna mano o de tus dulces besos. Tus decisiones tu vivencias.
Me has atraído con fuerza; largo tiempo absorbiste en mi esfera, y ahora soy yo. Soy tu pequeño ser. Esta acción y efecto de unirse o unir es por ti, pilar indomable. Si repito esta palabra GRACIAS, no hay nada como saber que estas hay que te tengo a mi lado. Te quiero. Y te quiero mucho.
La palabra madre tiene en vos su más ferviente representación.